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Me fui a depilar y salí cogiendo
Me fui a depilar y salí cogiendo
Escrito por
mujercita
el 8/2/2008, a las 02:55
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Categorías:
Lesbianas
Hola soy Julieta y tengo 37 años, estoy casada, soy de cabello largo castaño, rondo los 52 Kg., no tengo un mal físico, ya que me cuido mucho, hago deporte una dieta equilibrada, mucho fierro y caminatas y especialmente mucho sexo movido es muy bueno te hace mantener la silueta como sabrán, seguro por anteriores relatos, soy muy activa sexualmente, salvé el remate de mi piso y nuestro auto sacrificando mi cuerpo asi lo entendió Luis mi esposo yo lo pasé fenomenal

Y últimamente me estoy metiendo muchísimo con mujeres, desde una aventura con mi ex jefa no paro de salir semanalmente con una mujer, siempre sin que Luis se enteren la lengua y las manos de una mujer me ponen del tomate es lo más hermoso y bueno paso a relatarles lo que me ocurrió cuando decidí depilarme.

Habitualmente, voy una vez al mes al mismo centro estético para depilarme o hacerme alguna limpieza de cutis, como siempre me recibieron atentamente y me invitaron a entrar a una de las habitaciones para desnudarme y depilarme. Esta vez necesitaba un servíce general.

En pocos minutos entró Rosana, se presentó, ya que era una chica nueva; me chocó su belleza sureña, 1.72 más o menos, piel mulata pero fina y tersa como pocas he visto, enormes ojos grises y una preciosa cabellera negra y rizada, recogida en una cola. Un cuerpo de envidia que escondía bajo una bata blanca, cruzada que marcaba su cinturita estrecha y se ceñía sobre unos glúteos apretados y muy bien puestos, se notaba que llevaba un tanguita mini y un braisser con encaje negro cerré mis ojos pasé mi lengua por mis labios y pensé, Julieta que cosilla rica.

Muy amablemente me preguntó que iba a depilarme, yo le contesté que las piernas, ingles y axilas, lo habitual. Y procedió a hacerme las piernas, sus manos eran cálidas, suaves y fuertes a la vez. Yo notaba que mi conchita se mojó y veía de reojo las hermosas tetas atrapadas por el braisser negro Una vez acabó con las piernas me hizo un comentario:

-¿Como te gusta llevar las ingles? (con un delicioso acento cubano)

-Me gusta que estén limpias y no salga ningún pelito.

-¿Te las hago bien metidas?

-Vale.

Dije yo y ella me comentó, sácate la tanguita asi no te ensucio con cera si quered con su acento hermoso me quedé un poco fría sacarme la tanguita pero pensé en su cuerpo, sus ojos y dije juli si adelante...

Me quedé un poco cortada, ya que nunca me habían hecho quitarme las bragas para depilarme, pero me las quité, pensé que era mejor que no se mancharan.

Me abrió las piernas y empezó la depilación, a pesar de que no es algo agradable, no me disgustaba, sus manos eran tan suaves... lo hacía con mucha delicadeza, me apartaba los labios con su mano y empecé a sentir algo que no había notado desde que salí con la primera mujer el clítoris empezó a palpitarme y mi respiración se volvió más rápida, de momento lo controlaba.

Acabó con las ingles, iba a empezar con las axilas y me dijo que me quitara el sujetador por el mismo motivo que las bragas, intuí que me iba a gustar también, me cogió un pecho para apartármelo y poder aplicar la cera bien, al adoptar la postura para trabajar sobre mi, puede ver que por el escote de la bata le asomaba un precioso pecho con un pezón negro como el más puro chocolate, duro apuntando a mi, no se que me pasaba, pero no podía apartar la vista de aquella teta tan hermosa.

Yo estaba aun más nerviosa y mi respiración empezaba a ser incontrolable, que rico más que pensaba en su teta y el pezón negro una delicia. Acabó toda la depilación, y sacó de un armario un bote con aceite de almendras y me dijo:

-Ahora te voy a echar un poco de aceite en las zonas depilada, y de paso ya que estás desnuda, si gustas, te paso por el resto de tu cuerpo, así salís súper relajada, ¿te gusta?, si dije sin pensarlo, acomódate dijo ella

Cerré los ojos y empecé a respirar pausadamente, para tranquilizarme, mis pezones iban a estallar y mi clítoris...creo que me salía de los labios.

Empezó a masajear las piernas, iba subiendo hasta las ingles y me abrió las piernas, aplicó aceite a toda la zona depilada, es decir todo el coño, menos el pubis, masajeaba los labios con suavidad, bajaba y tocaba el ano, introducía la punta del dedo, se me escapaba algún gemido de gusto, pero no quería que se me notase nada, y ella me dijo relájate si cierra tus ojos, pasó nuevamente por mis piernas y cuando llegó a mis nalgas las separó, pasó aceite en mi rajita y se mezcló con mi mojadura temblé de placer ella me dijo:

-Tranquila, no te prives de mostrar tu gusto, relájate y déjame hacer, te gustará.

-Bien. Dije con la voz entrecortada.

Siguió masajeándome los labios, los abría y con sus dedos llenos de aceite me acariciaba y me apretaba el clítoris, lo cogía entre sus dedos índice y corazón y lo estiraba hasta que resbalaba, con su otra mano me tocaba los pechos y me estiraba los pezones hacia arriba, me moría de gusto; metió su cabeza entre las piernas y me chupaba el clítoris como no lo había hecho antes ningún hombre y ninguna de las anteriores mujeres, a la vez me metía un dedo por el coño y luego dos, llegué al mejor orgasmo de mi vida en pocos segundos.

Me incorporé y abrí su bata enérgicamente, me metí ese trozo sabroso de chocolate en la boca y lo saboreé con la lengua, con los labios, los dientes, bajé la cabeza chupándole todo el abdomen hasta llegar a un coño precioso y limpio de vello, se sentó en el borde de la camilla con las piernas abiertas y tenía frente a mi un precioso coño negro con un clítoris rojo y brillante como una fresa, con la punta de mi lengua empecé a acariciárselo hasta metérmelo todo en la boca y chuparlo con ansia, estirarlo, besarlo, le metí los dedos para dentro y fuera, ella gemía de gusto y eso hacía que tuviera más deseo, si aun cabía. Se corrió en mi boca, sabía a gloria, aquellos flujos que emanaba aquel coño tan dulce y suave.

Me recostó en un sillón mullido, hermoso que había en la sala, y ella se colocó al revés sobre mi e hicimos un 69 hermoso, yo estaba impresionada por el tamaño de su clítoris, parecía una pequeña pijita, una delicia, nos meneábamos una sobre otra hasta que llegamos al más rico orgasmo que haya tenido, nos repusimos, ella se levantó fue a un mueble y se colocó un cinto con un vibrador, me puso en 4 tipo perrito y me penetró mientras me pasaba sus deditos por la rajita de mi colita y metía uno y dos deditos, una vez que lo dilató metió otro consolador y ya con mi dos agujeritos llenos exploté en dos orgasmos seguidos brutales, me repuse, me coloqué el cinto, me senté en el sillón, ella se sentó sobre mi y se tragó los dos consoladores y su enorme clítoris se fregaba, se movía como una víbora y chupaba mis pezones que reventaban de placer llegó a dos orgasmos seguidos y cuando llegaba al 3 yo también llegué.

Que mojadura, nos chupamos ambas en un 69 hermoso, bebimos los jugos, nos dimos una ducha y prometí visitarla en su casa, dice que tiene una amiga que es la locura en la cama me invitó a un trío

En la próxima les cuento. Escriban por comentarios o dudas, besitos las quiero, jul.

Mi email es Julieta_271 (arroba) hotmail.com

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