Era la 1 del mediodía y no me podía levantar de la cama, habíamos estado de juerga toda la noche celebrando mi cumpleaños. Estuvimos bailando y luego nos fuimos a la playa hasta que amaneció. El sol entraba con toda su fuerza por la ventana y apenas podía abrir los ojos. Era una mañana como todas las del verano, bueno como todas no, ahora tenía 18 años, además este verano había venido por primera vez la novia de mi hermano y aunque ahora no estaba acostada tenía compañera de habitación.Cosas de mis padres porque en cuanto se iban a la playa follaban como locos. Ayer mismo, a la mañana, creyendo que yo dormía, vino mi hermano a la habitación, debía venir ya con intenciones porque tenía un bulto enorme en el bañador, me habló para ver si dormía y yo me hice la dormida y no le contesté. Así que se metió en la cama de Laura, su novia, y la empezó a sobar las tetas hasta que la despertó, ella duerme solo con la braguita como yo, enseguida vi salir el bañador de mi hermano y la braguita de ella, los oía ahogar sus gemidos, yo con los ojos pelin abiertos los miraba.Laura apartó las sábanas y se dispuso a montar a mi hermano que boca arriba tenia un poste que no había visto yo. así de duro nunca, se puso de cuclillas y se la fue clavando poco a poco, Laura con los ojos cerrados se mordía los labios mientras la polla de mi hermano desaparecía dentro de ella, enseguida mi hermano la cogió de las caderas y comenzaron un sube y baja cada vez más rápido cada vez más intenso, las tetas de Laura bailaban al ritmo de las clavadas de mi hermano, la verdad tiene unas tetas preciosas, más grandes que las mías, y con unos pezones grandes y duros, la polla entraba y salía de ella a un ritmo cada vez más rápido y el polvo aquel y las tetas bailando de mi futura cuñada me pusieron a mil.Con mucho cuidado para que no lo notaran me empecé a tocar, aparté mi braga, tenía ya mis labios abiertos y estaba muy mojada, mis dedos empezaron a jugar con mi clítoris que se había puesto muy duro, mis labios húmedos y abiertos dejaban entrar mis dedos en la vagina estaba muy caliente, la verdad nunca había visto la enorme polla de mi hermano tiesa ni tampoco había visto echar un polvo en primera fila. Cuando se empezaron a correr casi a la vez, yo ya estaba terminando, me corrí mordiendo la almohada para no gemir, pero me corrí de una manera loca.Luego mirándome para ver si me había despertado, se levantaron desnudos en silencio, recogió el bañador del suelo, su polla aunque ahora caía seguía teniendo un buen tamaño, Laura cogió la braguita y salió también de la habitación secándose con ella los muslos que le empezaban a chorrear. Al poco entró Laura de nuevo, seguía desnuda, se habían estado duchando, cogió el bikini y un vestido y salió. Al poco oí la puerta de la entrada, se habían ido.Me levanté poco a poco, entre la resaca y la paja estaba muerta, noté mis bragas empapadas, me las quité. Abrí la ducha, dejé que el agua cayera caliente por todo mi cuerpo, me empecé a jabonar, me estaba gustando sentir la espuma suave al frotar mis tetas, me miré en el espejo, se habían puesto duros los pezones, me acordé de las de Laura eran preciosas, no podía ser, empezaba a sentir calor entre mis muslos. Empecé a jabonarme el chocho, estaban los labios abiertos, mis dedos jabonosos resbalaban por ellos, sentí que estaba excitada otra vez, cogí el chorro de la ducha y lo dirigí hacia el clítoris, ummm que rico me excitaba sentirlo, empecé a meterme los dedos en la vagina, entraban tan suaves, con la otra mano sujetaba la manguera golpeando el chorro en mi clítoris, apenas tardé tres minutos en correrme de nuevo, me senté en el borde de la bañera, casi no me tenían las piernas.Al día siguiente, mi hermano había ido con mi padre a la ciudad cercana a comprar algunas cosas. Me levanté y fui al baño, Laura dormía en la cama de al lado, no había nadie mi madre también se había ido. Al volver al dormitorio Laura de pie se desperezaba, solo con una braguita tipo bikini muy cortita blanca que le transparentaba el vello recortadito del pubis y le marcaban los labios perfectamente, con sus tetas perfectas grandes y duras y ya tan morena. Pensé que era preciosa que no me extrañaba que mi hermano se la follase así.Yo volvía del baño también en braguitas, al entrar ella me dijo “¿Sabes? eres una chica muy bonita” “Tienes unas tetas preciosas” siguió. Y comenzó a acariciarme un pecho, la verdad me gustó sentir su mano tierna sobre mi pecho y sentí un escalofrío. “Tú si que eres bonita, no me extraña que a mi hermano le gustes tanto” le contesté a la vez que sentía endurecerse mis pezones. Con la yema de su dedo empezó a juguetear en mi pezón que se había puesto muy tieso.Me gustaba sentirla. Noté que mi vagina empezaba a mojarse.“Mira que pezones más hermosos tienes” dijo a la vez que seguía jugueteando con ellos. No pude contenerme y mi mano fue sobre aquellas tetas grandes y duras de mi futura cuñada, noté bajo mi palma sus pezones grandes que también estaban erectos, y los empecé a acariciar. Sin decir nada nos empezamos a aproximar una frente a la otra hasta que nuestros pechos empezaron a rozarse, sentí sus pezones sobre los míos y como movía sus tetas acariciándonos, yo hice los mismo, estaba mojadísima, sin decir nada fuimos aproximando nuestras bocas hasta que empezamos a besarnos, su lengua entraba en mi boca y la mía en la suya.Sentí como sus manos se posaban en mis caderas y me apretaba contra ella. Ella, comenzó apretada a mí, a bajar, sus tetas durísimas iba bajando acariciando todo mi cuerpo, mi vientre, mi pubis, hasta que de rodillas frente a mi y sus manos desde mis caderas empezaron a tirar de mis braguitas que no ofrecieron mucha resistencia, dejando mi coño a su vista inmediatamente. Enseguida sentí su lengua juguetear en mis labios, recorrer mi raja que con ansiedad se iba abriendo, dejando brotar los jugos que mi vagina caliente iba soltando.Notaba como cogida con sus manos a mis nalgas iba metiendo su lengua entre mis labios ansiosos de sentir su lengua sobre mi clítoris. Cuando su lengua pasó sobre él un escalofrío recorrió mi cuerpo, apreté su cabeza contra mi sexo como queriendo ser penetrada por aquella lengua. Su lengua recorría ahora mis labios abiertos y mojados, jugaba con mi botón, entraba en mi, yo estaba excitadísima, el calor y una cierta vergüenza me sofocaba, pero no podía parar, apretaba su cara contra mi coño hasta que no pude más y me corrí, me corrí como pocas veces lo había hecho, me temblaban las piernas, fue un orgasmo que no paraba de darme sacudidas y desde luego la primera que lo hacía con alguien y menos con otra chica.Cuando me tranquilicé ella soltó sus manos de mi culo, se incorporó, me sonrió a la vez que me acariciaba el pecho y sin decir nada me dio un beso en la boca y salió de la habitación.No nos dijimos nada, pasó el día sin casi mirarnos, yo creo que avergonzada y confundida no quería encontrar ni su mirada aunque ella no la rehusaba y así pasaron varios días.Una mañana, Laura al despertarnos, me sonrió y levantándose se metió en mi cama, comenzamos a hablar de cosas intrascendentes, pero ella empezó a acariciarme el vientre, luego las tetas, y más tarde a pasar su mano sobre mi pubis, luego empezó a bajarme las braguitas dejando mi coño al aire y empezó a pasar sus dedos por mis labios, noté como ella se quitaba las bragas también, eso me excitó muchísimo, enseguida se colocó sobre mi y empezó a frotar su coño contra el mío y sus tetas y las mías jugaban rozando los pezones que ambas teníamos muy erectos. Estaba yo muy caliente cuando de pronto entró mi hermano, el susto fue tremendo, pero Laura no se inmutó y le dijo que se metiese con nosotras, él sin decir nada se metió, y al hacerlo, casi no cabíamos en la cama, noté su bulto rozar mi muslo, Laura primero cogió la mano de mi hermano y la puso sobre mi coño, que para entonces estaba abierto y mojadísimo, y él empezó a pasar sus dedos por mis labios, a acariciarlos.La verdad no se lo que pensé ni lo que sentía solo que estaba muy caliente, fue entonces cuando mi futura cuñada empezó a bajar el bañador de mi hermano, hasta que de él saltó una estaca dura grande y gruesa que golpeó en mi muslo, la excitación me podía, dejé de pensar en mi hermano como tal y solo veía un macho poderoso que quería que me hiciese mujer, y sentía mi coño abierto deseando tenerlo dentro de él.Mi cuñada lo colocó sobre mí, a la vez que al oído le decía que hiciese mujer a su hermana, y guiando su polla la llevó hasta que sentí su glande entre mis labios que querían comerse aquel cacho de polla. Noté los labios de mi hermano besarme la mejilla mientras sentía que una barra de hierro candente entraba en mi, que abrasaba mi vagina, con una sensación de dolor y deseo. Pronto mi hermano empezó a moverse dentro de mi, notaba su polla recorrer de arriba abajo mi vagina, llegar al fondo de ella, sentía mis tetas que iba a explotar, un calor inmenso abrasaba mi vagina, me iba a correr, me iba a correr follada por mi hermano y no me importaba. Estaba tan excitada, tan caliente, que solo sentía a aquel macho que me estaba haciendo mujer, solo sentía aquella polla que me rompía y me iba hacer explotar de placer, estaba a punto de correrme, sentía aquella polla llenar mi vagina, cuando un chorro de leche caliente explotó dentro de mí, mi hermano se estaba corriendo en mi, su leche inundaba mi vagina, y apretándome contra él, queriendo sentir aquella polla clavada en mi coño, empecé a correrme, a gritar de placer, de una sensación que nunca había sentido, un orgasmo que parecía no terminar y seguía follando, seguía sintiendo la polla de mi hermano y seguía sintiendo un placer que me estaba volviendo loca.Cuando ambos nos tranquilizamos, Laura cogió de la mano a mi hermano me dio un beso y salieron de la habitación. Tardé en recuperarme, en entender lo que había pasado, solo sabía que había gozado como nunca y que era toda una mujer ya. Mi vida cambió a partir de ese momento y es posible que algún día os cuente algo que me pasó más tarde.