Queridos contertulios, yo también amo a mi mamá, como madre y como mujer. Sin más paso a redactaros lo que este mismo verano pasado me ocurrió.Me llamo Manuel, tengo 20 años, dicen que soy bien parecido y mis medidas son normalitas 1,69 de altura, 57 k de peso, y soy físicamente curtido pues no en vano llevo desde los diez años practicando deportes como la escalada. Las malas lenguas dicen que tengo un gran don, que es la facilidad de relacionarme con los demás. Soy estudiante de farmacia, curso mi segundo año y tanto mamá como yo vivimos cerca de Barcelona (España). Mi madre tiene 41 años, Ana se llama, de 1,65 aprox. de altura, y un peso de 52 k. Es castaña clara de pelo, de todo su pelo, pero en la cabeza se manda hacer mechas rubias que la favorecen y la hacen más joven. Su cuerpo es bello y sensual, de piernas prietas de carnes y de pechos redonditos y de la talla 90. Ella trabaja en la banca y jamás nos separamos el uno del otro. A su novio, mi padre, jamás lo conocí, así pues soy hijo de madre soltera. Tal vez por ese motivo ella siempre cuidó de mí como algo preciado, adquiriendo el rol de padre y madre, pues mis abuelos fallecieron cuando yo eran aún muy pequeño.Pasando a lo ocurrido pues creo que ya os aburro, os diré lo que un día de pura casualidad pasó. Sería sobre el 15 de julio, yo andaba pasando mis apuntes de la facultad del portátil al Pc de casa. Este está en la sala de estudio y tengo montada una red a modo de poder estar entrelazados los dos ordenadores. Esa mañana que andaba sólo en casa pues mi madre trabajaba, recuerdo que era viernes y último día de trabajo pues el domingo siguiente salíamos de vacaciones a Lanzarote. Bueno sigo, ese día que estaba con los Pc al acabar de pasar mis archivos fui a la sala de estudio desde mi habitación para comprobar que todo había sido transferido correctamente, antes de borrar nada en el portátil. En mis documentos vi una carpeta de gran volumen que se titulaba “Mamá-Ana”. Tuve curiosidad y al abrirla observé varias subcarpetas. Cual fue mi asombro al revisarlas. Allí había conversaciones más que calientes procedentes tanto de Yahoo como de Skipe. Había en las conversaciones peticiones de Web cam y seguidamente expresiones tales como “ahora cielo, enséñame las tetas” o “mastúrbate con el coño bien abierto que vea como te sale tu lechita” No sabía que decir, me quedé bloqueado, más cuando los peticionarios nunca eran los mismos, por lo que pensé que mi madre se lo estaba montando con varios. Ella no se quedaba corta, les decía: “ay cariño si yo te tuviera cerca para olerte esa polla gorda que tienes y hacerte yo la paja” o “me encantaría que te corrieras en mi boca y en mis tetas y luego me las chuparas”. Yo estaba fuera de mí, descubría una faceta que jamás pensé de mi mamá. Recordé lo que por aquí había leído y que en muchas ocasiones pensé era inventado. No le di más importancia, pues a pesar de mi juventud en mi cuarto y con el portátil también había tenido alguna aventurilla con alguna amiga.De todas maneras quise ver el historial y empecé a anotar las direcciones, más de una de ellas era de sexo gratuito, de esos que ves un video lo justito cuando andas muy caliente para hacerte una paja rápida. Ella se ve que pensaba igual y ahí lo tenía. Tras reflexionar empecé a cuestionar la soledad de mi madre para hacer esas cosas a la vez que me preguntaba cómo podía yo ayudarla, así que llegué a la conclusión que lo mejor sería observarla para no meter la pata y que se sintiera avergonzada ante su hijo. La verdad, he de confesar que lo que leí me excitó mucho, así que tras la reflexión de observarla decidí entrar en una de esas páginas y hacerme una paja, pero mi mente repetía lo que ella le decía a esos hombres, se me puso como nunca de dura y no tardé en sacar un chorro de leche que parecía proveniente de un geiser. Así llegó la hora de comer en la que apareció mi madre muy contenta porque ya tenía vacaciones y por nuestro viaje próximo, también andaba excitada por preparar el equipaje, así que le dije, tranquilízate mamá yo no voy a salir esta tarde y puedo ayudarte. Me dio las gracias y acto seguido acabamos de tomar el café tras el almuerzo.Al llegar la tarde saqué del trastero las maletas, las dejé cerca del salón para que ella fuera ordenando la ropa encima de su cama y tras doblarla ponerla en las maletas. Algo me llamó la atención, no dejaban de mandarle mensajitos al móvil, ella como podía los contestaba o decía tras mirarlos, vaya otra propaganda del servidor. Eso de los mensajitos me tenía a mí algo mosca, pero traté de estar en mi lugar aunque con los ojos y las orejas bien despiertas. Llegó la hora de cenar y con tanto preparativo le dije que ya seguía yo con la ropa, doblándola así ella preparaba una rica cena. De sorpresa en sorpresa fui, casi me da un mareo cuando al doblar unos polos vi en el fondo de su armario algo que instintivamente conocía por las páginas porno que suelo visitar. Era un pequeño vibrador, pequeño, pero bien armado lo tenía. Le había puesto varios condones a medias, haciendo diferentes aros de altura y al final un condón que recubría a todos ellos. Al tomarlo en mi mano ya me di cuenta que mi mamá era una salida sexual, aquello de los aros era para darse más placer. Estaba que me moría, lo olí y estaba todo limpio y nuevo, solo olía a látex, así que lo introduje en su cajita dónde había también un pote de cremita y dejé los polos dobladitos encima de la cama. Le grité desde su cuarto, mamá acabé de esto que me dijiste, iré a recoger lo mío. Mi madre me contestó que dejara mi ropa junto a la suya a modo de organizar las maletas y no tener todo revuelto por las habitaciones.Cenamos y la verdad que para mí fue tortuoso. Un mar de dudas me invadían la mente, por un lado aquellos hombres de Internet, por el otro su consolador. Más que lástima por su soledad sentí deseos, deseos de verla caliente y lujuriosa. Tras la cena nos pusimos a ver una película y al acabarla me dijo que si no me importaba que fuera a dormir a mi cuarto, para así no desmontar la ropa. Cómo en mi habitación hay dos camitas le dije que no había problema, más de una vez había dormido allí por estar yo con fiebre, ya sabéis, anginas o cosas así... Al acabar de ver la película le dije que me iba a la cama, tal vez quise irme antes para espiar cuando viniese. Ella por el contrario me dijo que acabaría de ordenar lo que nos teníamos que llevar y que en un rato venía. Pasó un largo rato en el que yo estaba con la oreja como un radar. Escuché sus pasos y me hice el dormido, mamá sólo se asomó a mi habitación, supongo que para ver si ya dormía. No tardé mucho en escuchar el típico ruidito que hace cuando recibes mensajes instantáneos, el ruido era de Yahoo. No estuvo mucho rato, pero lo suficiente para que mi estancia en la cama fuera algo de lo más caliente imaginando que se estaba viendo con algún tipo con la polla dura y ella con el coño chorreando flujo. Eso me excitaba y a punto estuve de masturbarme, no lo hice porque para ir al baño he de pasar por delante del estudio y no quise que sospechara. Al momento llegó ya con una camiseta larga luciendo sus lindas piernas y con la luz de la lamparilla me di cuanta que tenía los pezones grandes que le remarcaban por encima de la camiseta.Se acicaló el pelo y se masajeó las tetas, luego se acostó y apagó la luz. No pasó mucho rato que el móvil le sonó y de un salto, seguro que para no despertarme, fue por él. Yo la escuchaba decir, “no puedo conectar de nuevo, tengo todo esto revuelto preparando la vacaciones” o “si ya lo se mi amor, yo también te deseo, deseo que me la metas bien adentro”... Yo temblaba ya en la cama... Al poco ella de nuevo se volvió a acostar, pero está vez escuchaba que hablaba entre dientes, no sé bien que decía, pero lo que si se es que tenía la respiración entrecortada. Me llamó suavemente, Manu, ¿duermes cielo? ... Yo no contesté, es más, forcé una respiración algo más profunda y estuve totalmente inmóvil en la cama. No tardé mucho en ver en la penumbra que mi madre acariciaba sus pechos por encima de la camiseta, la subía y metía sus manos. Desde mi cama podía llegar a ver la escena sin mucho esfuerzo aunque falto de claridad, pero veía al subirse la camiseta como se le veían las bragas, de esas que sin ser tanga si que son pequeñas. Veía su vientre como saltaba al acariciarse las tetas. De nuevo me llamó, Manu, ¿cariño duermes?... Seguí con un silencio que me costaba mantener pues yo estaba extremadamente excitado y con ganas de seguir viéndola tan lasciva y cachonda. Al ver que yo no contestaba dijo entre dientes, “quiero tu polla, la quiero bien adentro” y gemía como una posesa. Me moví un poco en dirección a su cama y ella de golpe dejó de magrearse y se hizo la dormida. No pasaron ni cinco largosss minutos que ella se levantó ligeramente y acercando su brazo a mi cama me movió pues creo yo que tenía una respiración al borde del colapso. Al ver que me di aún más vuelta para verle mejor en la otra cama ella se acostó y siguió con sus juegos. Esta vez se desprendió de la camiseta y se le adivinaban unas tetas riquísimas, dignas del mejor paladar sexual. Estuvo así un buen rato hasta que siguiendo con sus caricias empezó a acariciarse el vientre y los muslos, al momento sus manos concluyeron en las bragas donde las veía lentamente produciéndole aún más estremecimiento respiratorio. Yo estaba que pensaba que me ahoga, pues tenía la boca metida en la almohada para que no me escuchara, sudaba como un burro y como un burro tenía la polla, la cual estaba muy mojada, creo que con un solo roce me habría corrido como un poseso, pero esperé, no podía ahora cortar a mi mamá en su masturbación. En esas que mi mamá se sacó las bragas. ¡Estaba como cuando vino al mundo! La veía como entraba sus dedos en el coño para luego llevárselos a la boca y lamer su propio flujo. Se entremezclaban un profundo olor a sexo, sus gemidos sinuosos y ese ruido al húmedo que todos ya conocemos al masturbarnos y que excita tanto. Una mano en el coño y la boca y la otra jugaba con sus tetas hasta que bajó rápidamente a su ano, al que acarició. Al pasar unos minutos masturbándose tan ricamente ella llegó a un orgasmo apagado, pero muy largo, que la hizo estremecer y temblar en la cama. Se levantó y se fue al baño y al ver yo su silueta a la luz de la lamparilla, toda ella desnuda, con su coño muy rasuradito, me corrí sin tocarme, llené las sábanas de semen. Eso no me preocupaba, pues más de una vez con mi edad había sucedido. Aunque mi madre una vez me dijo que por favor utilizase una toallita para no dormir con aquello mojado pues también podía pasar al colchón. Me comentó que era correcto y saludable que me masturbara, pero que cuidara las cosas de la casa. Yo por curiosidad le pregunté que cómo podía ella estar sin sexualidad pues no le conocía novio alguno. Ella con un semblante medio triste y medio serio me dijo: “cada cual se arregla como puede hijo” y ahí acabó el asunto. Volvió mi mamá a la cama y se dejó caer suavemente ya con la camiseta puesta y al poco rato la escuché dormir relajadita. No era ese mi caso, estaba súper excitado y tenía la polla dura como una piedra, mi glande estaba muy sensible y húmedo, muy gordo. Como ahora al escribir, pues el hecho de recordarlo tan detenidamente me pone a mil. Al ver que ella dormía no pude más y empecé a masturbarme. Me puse bien estirado en la cama, boca arriba, destapado y aunque estaba hasta los huevitos de líquido pre seminal mojé con saliva bien mi mano para que fuera suave como pensé que sería el interior de su coño a la vez que para hacer ruido como ella. No me importaba en aquellos momentos que despertara y me viera, es más, quería que me viera como me hacía la paja más gustosa que hasta entonces me había hecho en toda mi vida. Yo gemía a propósito para atraer su atención y mis manos recorrían la polla de arriba a bajo. Apretaba mi glande para que me saliese el líquido pre seminal a modo de lubricarme y al momento seguía pajeándome lentamente con la visión aún en la retina de mi madre retorciéndose del placer que le daban sus manos en el coño y en el culo, tan rica que se le veía, que deseaba follármela. Mi pene con el roce de la mano desprendía el sonido característico que os mencionaba y eso aún me excitaba más. No pude más y me senté en la cama para observar a mi madre a la que se le veía todo su culo al aire y también las formas tan deseadas de sus piernas. No sabía que hacer, No quería tener problemas con mi madre y menos en vísperas de las vacaciones. Así que me acerqué a ella y arrodillado en el suelo extendí mi cabeza lo más que pude hasta quedar a centímetros de su culo al cual olí profundamente, olía bien pues se lo lavaría tras masturbarse, pero no dejaba de oler a carne caliente y al flujo que de su coño aún debía de estar saliendo con monumental corrida que tuvo. Ese olor y esa sensación de proximidad me provocaba un deseo incontenible de follármela, de darle por el culo, de mamarle su coño, de que se masturbara frente a mí y ver su cara de goce pensando en hombres con la polla bien dura. Volví a mi cama y seguí masturbándome pensando como era mi madre de caliente por la red y que cosas hacía con los hombres que por allí circulaban. Al final llegué a correrme, antes puse uno de mis dedos en mi culito para saber que sensación le podría haber causado a mi mamá. Que barbaridad que corrida tuve que hasta en mi cara y la pared llegó mi propia leche caliente. Quedé tan extasiado que me dormí desnudo del todo y rodeado de la leche que mi polla soltó por toda la cama y lugares cercanos.A la mañana siguiente aún y sin decirme nada desperté con la sensación de ser observado, esa típica sensación de que te están mirando. Pues si, era cierto, mi madre estaba en la otra cama sentada frente a la mía mirándome. Al darme cuenta de aquello rápido me tapé sin caer en la cuenta de que me desperté con la polla erecta y dispuesta a follarse hasta al loro. Ella me miró con cara seria y me preguntó que si estaba bien, yo le dije que si, a lo que ella respondió que si es por el tamaño del pene seguro que estaba con muy buena salud. Nos reímos, ella más que yo y me preguntó con quien soñaba para estar así duro. Eso me puso a mil por hora y le dije abiertamente que había tenido un sueño erótico con ella. Mi mamá entonces ya no sabía si reír o ponerse sería. Eso no está bien hijo, recuerda que soy tu madre a lo que yo le respondí que nadie puede controlar sus sueños y como jamás le había mentido no empezaría ahora a hacerlo. Veía que los ojos de mi madre se clavaban en el alto que hacía la sábana. Hijo eso si que es una tienda de campaña y no lo que utilizáis para ir a la montaña. Me sentía avergonzado, pero a la vez muy excitado. Cuéntame que soñaste cielo, ¿lo recuerdas?... No sé bien mamá como ordenar lo que soñé, pero más o menos fue que te veía sentada y desnuda frente al ordenador, estabas chateando en algún lugar de adultos y llegó un momento en el que empezaste a tocarte las tetas y más tarde a masturbarte y a dar gemidos de placer. Hijo yo si entro a charlar con mis amistades y compañeros de trabajo, pero no hago eso que me dices. Está bien mamá, yo te cuento lo que soñé. ¿Qué más viste en tus sueños cariño?...Mamá vi que al terminar tu sesión de cyber sexo te fuiste a la cama y allí tomaste un consolador y te follabas el culito y la vagina...Manu hijo, ¡eso si es tener imaginación! ...Cielo, ¿dime con quien hacía yo esas cosas ?... No le vi la cara mamá, sólo se que le decías por el micro que tenías ganas de comerle la polla y él te decía que abrieras bien tus labios del coño y tú lo hacías dando gritos de placer. Luego también había una mujer con la que participabas y te excitabas aún más...Manu eso es sólo un sueño. Pero te diré hijo que ciertamente más de una vez me han hecho propuestas muy calientes por el Chat, pero siempre dije que no porque no me atreví. Eso si, no voy a negarlo, salgo a veces tan caliente que me he de masturbar más de una vez en la noche... ¿Mamá y de que cosa habláis para poneros así de calientes e invitaros a veros masturbar?...Ummmmmmmmm Manu, Manu que cosas me preguntas hijo, pues ya sabes, los hombres buscan una bella figura, sensual y caliente, simpática y con tema de conversación y luego empiezan a querer conquistarla y a excitarla, así se llega a ver como ellos se tocan su pene y eso a las mujeres nos gusta verlo y más aún sentirlo. También te diré hijo mío que hay mujeres muy lindas y ardientes que me provocan excitación al hablarme ellas de sus pechos y de sus vaginas mojadas y ardientes.Yo ya no podía más y apartando la sábana dejé ver mi polla ya muy húmeda y empecé a masturbarme muy despacio. ¿Así es como te gusta ver a los hombres mamá?... Mi madre se quedó atónita al ver mi verga y como la acariciaba delante de ella. Algo cortada respondió, si hijo así es, eso nos excita mucho a las mujeres. Que por cierto Manu, me estás poniendo malita, muy malita con tu toqueteo tan caliente que tienes. Bien lejos de decirme que parara o que me tapara, ella abrió ligeramente sus piernas y pude observar su coño que inquietamente ella misma movía con ligeros movimientos de pierna. Poco a poco vi brillar sus labios externos vaginales, por lo que entendí que estaba calentísima y muy cachonda. ¿Y mamá tú correspondes cuando algún hombre o mujer se hace una paja ante tu monitor? Cariño, yo no soy de piedra y francamente hay veces que me gustaría corresponder, pero como te dije no me atrevo con un extraño.Yo seguía dándole a mi polla y paraba para no correrme: Dime la verdad mamá, ¿te gusta lo que ves?... Si me gusta hijo, me gusta mucho, es una pena que seas mi hijo si no igual hacíamos el amor. Pero de verdad que me excitas muchísimo, ¿Quieres masturbarte para mi mami? Puso cara larga y dijo, cielo esto que hacemos es algo muy serio, piensa en las consecuencias si se entera alguien. Mamá estoy viendo tu coño te pido por favor que lo acaricies. Mi mamá se incorporó de su cama y me vino a dar un beso en la boca. Luego acarició la punta de mi polla con su mano mojándola de mi líquido pre seminal, luego llevó su mano a la boca y extendió la lengua. Dale suavecito mami, túmbate y dale. Mi madre se subió la camiseta y dejó caer su espalda en la cama, así en esa postura con el culo fuera de la cama, en posición fecal empezó a jugar con su clítoris. A mi me gustaría ver mami como lo harías delante de tu cam si tuviese confianza con un hombre. Yo me senté en mi cama y frente a mí estaba ella también sentada en la suya pues paró de masturbarse al decirle lo de la Web cam.Manu mi amor, que pretendes ver a tu madre masturbarse hasta el final, ¿no tuviste bastante?... ¿Tú no me ves a mi mamá? ¿No te gustaría ver a algún conocido y hacerlo?... Si mi amor, ahora justamente me encantaría porque ya viste como lo tengo de hinchado y jugoso.De repente se abrió en mí una idea. Mamá ¿por qué no me das tu nick y nos vemos por Skipe? Está bien, pero primero acábate de sacar la leche cielo que estás muy excitado. Está bien mamá, ayúdame. ¿Qué quieres que te la haga yo cielo? No hazla tú que yo no te puse así de duro. Mamá acabemos juntos ¿si? Y así lo hicimos, nos masturbamos lentamente, nos mirábamos a los ojos y nos relamíamos los labios. Yo le decía mamá luego si quieres te como el coño, ella gimiendo decía cómeme enterita mi amor. Acabamos y nos fuimos a desayunar. Así pues tomamos nuestro desayuno hablando de la red, del sexo, del viaje de vacaciones. Estaba impaciente así que vestidos con ropas ligeras porque hacía bastante calor nos fuimos cada uno a su lugar, ella al Pc del estudio y yo a mi habitación con mi portátil. Abrí Skipe y allí la agregué, ella desde el estudio me gritaba, hijo ya entré te agrego ahora. Está bien mamá. Hola mamá que tal. Bien hijo... ¿Dime mamá que quieres hacer?.. No sé cielo tú me dirás que quieres hacer por aquí. Le dije, quiero ver como te haces una linda paja mamá.Ella resistía, pero le dije mira mi cam y al ver mi polla otra vez dura allí en su monitor empezó a ceder. Ella veía ahora, como antes en mi cama que me estaba pajeando, ella no apartaba los ojos de su monitor y noté que hacía una ligera mueca mientras una de sus manos pasaba por sus tetas.¿Qué haces mami? Ummmmmm hijo mío si lo supieras...Baja la cam mami y ella accedió y vi como estaba con aquel pequeño consolador entrándolo y sacándolo.Ese juego de las Web cam duró unos pocos minutos. Al escuchar que gemía dejé mi cam en pause viéndose perfectamente la polla bien gorda. Acto seguido fui hacia el estudio sigilosamente y la vi sentada muy abierta de piernas y con aquello que vibraba entrándole y saliéndole. Me acerqué a ella y le dije, toma mamá, toma mi polla, es tuya y ella tal y como estaba bajó un poco la cabeza y se la metió en la boca donde llegué a correrme justamente cuando ella saltaba de la silla por un orgasmo formidable, ahí le pedí que si su coño también era mío, a lo que me contestó que salvo por Internet su coño no era de ningún tipo que no fuera su querido hijo. Tras ello, nos tomamos de la mano y nos fuimos a mi cama a follar como locos. Dieron las 5 de la tarde que acabábamos un rico 69, tras eso me dijo que apurara para ayudarle a hacer las maletas... Desde aquel día, cada tarde y cada noche le enseño mi polla por la cam y le digo obscenidades y lo calentorra y guarra que es, cosa que la pone muy caliente, pero acto seguido nos reunimos para comernos el uno al otro, para follarnos y para darle por el culo tantas veces como a ella le plazca. Lo que si os diré, es que nos encanta ponernos uno frente al otro y masturbarnos viendo la cara del otro de satisfacción, escuchando nuestros gemidos y ruiditos del mojadito de los sexos, los olores tan excitantes y diciéndonos obscenidades increíbles entre madre e hijo. No me arrepiento de estar follando con ella, al revés me siento satisfecho y ella ha vuelto a sentirse más mujer así me dijo. Sé también que así nadie le causará daño y engaño en los chats. Por que hay que cuidar y complacer a todas las mamás especialmente a la de uno...