Llega un señor al infierno, y al encontrarse con Satanás éste le dice que la nueva modalidad del infierno era que tú mismo debías elegir tu castigo. El señor acepta y pide ver las posibilidades. La primera era una sala donde había golpes con cadenas ardiendo. En la segunda sala se daban golpes con cadenas con picos. En la tercera sala había una mujer haciéndole sexo oral a un hombre. El señor muy emocionado le dice a Satanás que allí se quiere quedar. El diablo le pregunta: "¿Seguro?". El señor, convencido: "¡Claro que sí!". Entonces el diablo le dice a la mujer: "Ya te puedes ir, ya llegó tu reemplazo".